Industria Sostenible

Braskem invierte en el uso sostenible del plástico

La empresa adopta iniciativas para diseñar nuevos productos con un enfoque en el reciclaje y la reutilización de envases plásticos

Líder mundial en la producción de biopolímeros a escala industrial, Braskem se comprometió públicamente, en 2018, con la economía circular. La empresa está al frente de iniciativas para diseñar nuevos productos que amplíen y faciliten el reciclaje y la reutilización de envases plásticos. Ha invertido en nuevas resinas de origen renovable, como el polietileno I’m green™ bio-based, elaborado a partir de la caña de azúcar, e invierte en nuevas tecnologías, modelos de negocio y sistemas de recolección, clasificación, reciclaje y recuperación de materiales.

“Para Braskem, el desarrollo sostenible es un objetivo ligado a su estrategia empresarial. Teniendo esto en cuenta, hemos adoptado una serie de iniciativas que incluyen la adopción de prácticas más sostenibles en nuestros procesos productivos y en la cadena de valor”, afirma Fabiana Quiroga, directora de Economía Circular de Braskem.

Estos son ejemplos de iniciativas en línea con la estrategia de la Confederación Nacional de la Industria (CNI) hacia una economía brasileña baja en carbono, basada en cuatro pilares, uno de los cuales es la economía circular.

Metas y productos.– Gracias a su versatilidad, el plástico tiene un papel clave en la economía. El material se utiliza en casi todos los sectores, como la construcción civil, agricultura, calzado, muebles, alimentación, textil, ocio, telecomunicaciones, electrónica, automoción, médico-hospitalario, distribución de energía, entre otros. La idea es que el plástico se utilice de forma responsable, y se reutilice, recicle o recupere.

Darles un destino adecuado a los residuos plásticos, regresándolos al ciclo productivo, es una de las formas más asertivas para evitar que los materiales terminen en lugares inapropiados, como los océanos y ríos.

Braskem apunta a ampliar su portafolio a fin de incluir 300.000 toneladas de productos con contenido reciclado para 2025 y un millón de toneladas para 2030. La compañía también trabajará para evitar, en 2030, que 1,5 millones de toneladas de residuos plásticos se envíen a incineración, vertederos o se depositen en el medio ambiente.

Actualmente, Braskem ofrece una línea de productos de origen reciclado bajo la marca I’m green™ recycled. La lista incluye 20 grados de resina de polietileno (PE) reciclado posconsumo, destinados a la producción de empaques rígidos y flexibles, bolsas, películas retráctiles, entre otros. Incluye asimismo 18 grados de resina de polipropileno (PP) reciclado posconsumo, que se pueden utilizar para producir muebles, cubiertas y artículos para el hogar. Las resinas tienen las mismas características que las de origen fósil. Además, la empresa está desarrollando más de 40 grados para oferta mundial que formarán parte de su portafolio.

Alianzas.– La compañía también desarrolla soluciones con socios. Una de ellas es el envase flexible de las toallas femeninas Siempre Libre, de Johnson&Johnson. Producido por la empresa Mega Embalagens del estado de Rio Grande do Sul, están hechas con un 33% de resina posconsumo I’m green™ recycled.

En el segmento de muebles, Tramontina vende sillas y taburetes fabricados con resinas recicladas posconsumo. En la fabricación de electrodomésticos, Braskem, en sociedad con Colormaq, ha desarrollado la lavadora semiautomática EcoMax, el primer electrodoméstico fabricado con plástico posconsumo.

Las resinas recicladas posconsumo de Braskem son producidas a partir de residuos plásticos que son debidamente descartados y enviados al proceso de reciclaje. Su origen es diverso, como rellenos sanitarios, programas de logística inversa y programas con empresas de cashback, en las que el consumidor lleva sus residuos y los canjea por puntos y beneficios.

Reciclaje.- Braskem también invierte en alianzas para ampliar y facilitar el reciclaje y la reutilización de plástico. La alianza con Tecipar, empresa brasileña especializada en ingeniería ambiental, evitará el vertido anual de más de dos mil toneladas de residuos plásticos en el relleno sanitario de Santana do Parnaíba, en la región metropolitana de São Paulo. El volumen equivale a 36 millones de envases plásticos de polietileno y polipropileno, según la empresa.

El acuerdo ha posibilitado crear una planta de clasificación para separar residuos sólidos y orgánicos de los materiales recolectados por el servicio de aseo público de los municipios de Barueri y Santana de Parnaíba. Después de la separación, el plástico clasificado por Tecipar se envía a una recicladora socia de Braskem.

Junto con Valoren, empresa especializada en el desarrollo y operación de tecnologías para la transformación de residuos, Braskem ha invertido R$ 67 millones en la construcción de una línea de reciclaje en Indaiatuba, en el interior de São Paulo. Inaugurada en 2022, la planta tiene capacidad para transformar unos 250 millones de envases en 14 mil toneladas de resina posconsumo de alta calidad al año. Esas resinas, a su vez, serán utilizadas como materia prima para la industria de transformación.

Esa línea de reciclaje está formada por un complejo modular, que integra diferentes etapas del proceso. Se distingue por la línea de lavado de alto desempeño, con seleccionador óptico para retirar contaminantes por color y tipo de material; silos de homogeneización; sistemas de dosificación de aditivos; insumos de alta precisión, y un módulo de eliminación de olores y filtración de polímeros de alto rendimiento, que contribuye a que las resinas posconsumo final tengan la más alta calidad.

Innovación.– Otro frente de acción dentro de la economía circular fue la firma de un proyecto innovador con Valoren para construir e instalar una unidad de Reciclaje Avanzado en Indaiatuba. La planta transformará químicamente, a través del proceso de pirólisis, los residuos plásticos en materia prima circular certificada, que se utilizará para fabricar nuevas resinas plásticas. La nueva unidad, que implica una inversión conjunta de R$ 44 millones, debe entrar en funcionamiento en el primer trimestre de 2023 y tendrá capacidad para producir seis mil toneladas de productos circulares al año.

También en 2022 será inaugurado Cazoolo, un Centro de Desarrollo de Envases para la Economía Circular, que funcionará en la zona oeste de la ciudad de São Paulo. El centro será un centro de innovación enfocado en la circularidad y el menor impacto ambiental. En su planificación, hay alianzas con los clientes, brand owners, diseñadores, startups y universidades para desarrollar envases más sostenibles, con mejoras en el diseño y en todas las etapas del producto, desde la concepción hasta el posconsumo. El proyecto se basa en conceptos del Design for Environment (DfE) y del Análisis de Ciclo de Vida (ACV) para crear envases innovadores y sostenibles, abiertos a toda la cadena de envases plásticos. El objetivo es acelerar el avance de la circularidad de los envases.

Creemos que todas estas iniciativas ligadas al consumo consciente y la eliminación adecuada del plástico son los pasos importantes que incentivan la logística inversa del material de manera saludable, mostrando la importancia y estimulando el concepto de Economía Circular”, dice Fabiana Quiroga.

Educación ambiental.Para reforzar su compromiso con el desarrollo sostenible, Braskem apoya iniciativas y acciones orientadas a promover la conciencia ambiental de la población. Una de estas es Braskem Recicla. El proyecto pretende incentivar y concienciar a la comunidad sobre la importancia del reciclaje, además de mostrar cómo esta práctica puede tener un impacto directo en la generación de empleos e ingresos.

Cuando se desarrolla la acción, la población puede llevar los residuos reciclables, como plástico, papel, cartón, aceite de cocina, electrónicos, electrodomésticos, metales o vidrio, a una Estación de Reciclaje y Educación Ambiental.

Entre 2021 y 2022, Braskem Recicla ha realizado ocho ediciones: tres en Salvador (BA), dos en Porto Alegre (RS), una en Río de Janeiro (RJ) y dos en São Paulo (SP). En total, la iniciativa ha recolectado más de 73 toneladas de materiales reciclables, y ha generado R$ 163 mil en ingresos para los recolectores, beneficiando a cerca de 12 mil participantes.

Braskem también cuenta con la iniciativa Edukatu, la primera red de aprendizaje en línea sobre consumo consciente y sostenibilidad en Brasil. El proyecto proporciona contenido para estimular el aprendizaje a través de infografías, juegos, animaciones y planes de lecciones, con interacciones en la plataforma. El contenido está disponible de forma gratuita en el sitio web. En 2021, solo en la región del ABC de São Paulo, la plataforma tuvo más de 21 mil visitas y casi cinco mil registros.

Por otro lado, el programa Plastitroque busca generar conciencia sobre la importancia de la correcta eliminación de los materiales reciclables. La iniciativa se centra en los plásticos y fomenta la reutilización y el reciclaje a través de la recolección selectiva. A través del proyecto, las personas intercambian residuos reciclables por monedas que pueden acumularse y canjearse por kits. Los productos recolectados se destinan a las cooperativas. En 2021, el proyecto recolectó cerca de ocho toneladas de residuos plásticos en sus 11 ediciones en todo Brasil, y benefició a más de tres mil personas.