Industria Sostenible

Centro de Tecnología Textil del SENAI desarrolla uniformes más duraderos para el Ejército Brasileño

El instituto ha creado un producto cuatro veces más durable, en colaboración con Santista

El Centro de Tecnología de la Industria Química y Textil del Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI/CETIQT), en colaboración con la empresa Santista, ha desarrollado nuevos uniformes para el Ejército de Brasil con una tecnología que los hace más livianos y durables,
además de permitir un secado más rápido. Esas innovaciones hacen que el uniforme sea más sostenible.

“Estimamos una durabilidad al menos cuatro veces mayor. Con los análisis realizados, vimos que la resistencia a la abrasión es mucho superior a la de la tela anterior. Con el nuevo material, que tiene mayor resistencia y puede durar hasta seis años, se reduce la necesidad de
nuevas adquisiciones y, en consecuencia, los desechos”, afirmó Rodrigo Kurek, gerente del Instituto SENAI de Tecnología Textil, Vestuario y Diseño.

Según Kurek, al Ejército le gustó la propuesta y el SENAI CETIQT comenzó a desarrollar la parte visual del uniforme junto con las industrias textiles. En este caso, se firmó una alianza con la empresa Santista, que invirtió en investigación para realizar las pruebas necesarias y
reproducir en la nueva tela el estampado único que utiliza el Ejército.

“Solo hacer el estampado no es difícil, pero con otra materia prima textil la receta que se usaba para teñir la tela anterior ya no funciona. Además, el comportamiento del uniforme después de su uso, lo que llamamos solidez del color, varía de manera diferente al del material
textil anterior. El resultado que logramos en esta colaboración fue sorprendente”, explicó.

Luego del estudio, SENAI CETIQT y Santista desarrollaron las especificaciones técnicas y el modelado del nuevo uniforme, que involucra la colocación de bolsillos, cierres y cremalleras, entre otros. “Además de analizar las materias primas que se utilizarán, el SENAI también
participó en la etapa de modelado de las piezas, para asegurar una mayor comodidad y seguridad. En algunos casos, por ejemplo, dependiendo de cómo se vaya a usar el uniforme, no puede haber velcro, porque hace ruido.”

Después, los prototipos son probados sobre el terreno por el Ejército; luego se validan y se procede al proceso de compra mediante licitación pública. Según Rodrigo, concretamente en el caso de este proyecto, como el uniforme está catalogado como producto de defensa, y es
esencial en el combate, tanto el SENAI como Santista fueron registradas como empresas de defensa, lo que hace que la competencia para la compra esté restringida solo a las empresas de este categoría. “Eso garantiza que el producto sea fabricado solo por industrias nacionales,
y ese es uno de los papeles del SENAI CETIQT. Fomentando esta base industrial de defensa, tendremos más opciones de productos nacionales.”

SENAI CETIQT también tiene proyectos para desarrollar uniformes para la Infantería de Marina, la Armada y la Fuerza Aérea. “Hemos estado haciendo este 'trabajo de hormiga', tomando cada uniforme y desarrollando la cadena dentro de Brasil para que la industria textil nacional pueda desarrollar esa demanda.”