Industria Sostenible

“La vocación de Brasil es ser líder mundial en la transición energética”

Bernardo Gradin, CEO de Granbio, explica en entrevista que la misión principal de la empresa de biotecnología industrial es ayudar a acelerar la transición energética hacia una economía baja en carbono a partir de las ventajas comparativas de Brasil

Con 57 años, el ingeniero civil nacido en la ciudad de Salvador, Estado de Bahia, Bernardo Gradin mantiene la misma confianza visionaria que lo llevó a fundar, en 2011, la empresa de biotecnología industrial GranBio. Con ADN 100% brasileño, la empresa crea soluciones para transformar la biomasa en productos renovables, como biocombustibles de segunda generación y bioquímicos y materiales renovables a partir del carbono de la celulosa.

A lo largo de 11 años, la historia de GranBio ha estado marcada por el pionerismo tecnológico: la empresa posee más de 300 patentes y opera la primera planta de etanol 2G de Brasil, en el Estado de Alagoas, equipada con tecnología 100% propia, y tres plantas demostrativas en su centro de investigación en Thomaston, en los Estados Unidos. GranBio asimismo ha desarrollado un proceso propio de cosecha y preparación de biomasa residual (paja de caña de azúcar) a escala (200 Kt/año) y ha registrado 11 variedades de caña de azúcar Energía Vertix, más productivas en la generación de energía renovable y la fabricación de biocombustibles y bioquímicos.

Bernardo Gradin tiene un MBA de la Warton School of Business y una maestría en Política Internacional de la Universidad de Pensilvania, ambas en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en las áreas de ingeniería, construcción e industria química y también es socio fundador de GranEnergia, que opera en los sectores de petróleo y gas y logística multimodal; es líder de la Chemical and Advanced Materials Community, del Foro Económico Mundial (WEF); miembro del Consejo Superior de Innovación y Competitividad de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp); y líder en el Movimiento Empresarial por la Innovación (MEI) de la Confederación Nacional de la Industria (CNI). Un entusiasta de la educación, Gradin y su familia mantienen el Instituto Inspirare, que tiene la misión de apoyar innovaciones en iniciativas empresariales, políticas públicas, programas e inversiones orientados a mejorar la educación en Brasil.

En entrevista a Industria Verde, Gradin comenta sus motivaciones al frente de una empresa como GranBio. “El riesgo es alto, pero el resultado merece la pena”, dice.

Industria Verde. GranBio se fundó con el propósito de cambiar el mundo para mejor, creando soluciones para transformar la biomasa en biocombustibles, productos bioquímicos y otros materiales renovables. ¿Cuáles fueron las motivaciones para lanzar una empresa tan desafiante?

Bernardo Gradin.– La principal motivación fue un sentido de misión – sumado a la ambición empresarial – de acelerar la transición energética a una economía baja en carbono a partir de ventajas comparativas de Brasil. Brasil es una potencia agrícola mundial y cuenta con una gran superficie para producir biomasa. Otra motivación importante ha sido el placer de innovar de forma pionera. El riesgo es alto, pero los logros empresariales son mayores.

IV.– ¿De qué manera el ADN innovador de GranBio se manifiesta en acciones y productos hoy, 11 años después de su fundación?

BG.– GranBio ha registrado más de 300 patentes desde su fundación y continúa creando procesos innovadores, nuevos inventos y know-how todos los días. El ADN – o cultura – de GranBio se manifiesta en la actitud inquieta e inventiva de sus integrantes; en acelerar buenas ideas para sistematizarlas como tecnologías limpias y licenciarlas al mercado a escala industrial. Durante los últimos 11 años, hemos aprendido que el mayor secreto de la innovación radica en la capacidad de cooperar de manera efectiva en las diversas fases, desde la investigación hasta el desarrollo. Parte esencial de nuestro ADN radica en la versatilidad y disposición de alianzas estratégicas para el desarrollo de procesos y productos. Contamos con más de 55 JDA [Joint Development Agreements, o Acuerdos de Desarrollo Conjunto] con empresas tecnológicas, laboratorios nacionales, institutos de investigación, universidades y clientes. El principal atributo para innovar es estar dispuesto a cooperar de manera eficiente.

IV.– ¿En qué es GranBio intrínsecamente brasileña? ¿De dónde proviene la biomasa que utiliza la empresa?

BG.– El capital, los accionistas, la sede, los fundadores y la primera planta industrial son brasileños, pero nos hemos convertido en una empresa internacional con nuestro centro de investigación de procesos industriales en Atlanta, Estados Unidos, y patentes registradas a nivel mundial. El modelo de negocios de BioFlex – Biorefinarias Flexíveis fue diseñado utilizando biomasa brasileña, un residuo agrícola que no compite con los alimentos. Está claro que GranBio está posicionada globalmente y puede licenciar su tecnología en cualquier parte del mundo con prácticamente cualquier tipo de biomasa, pero la estrategia de empezar en Brasil se basó en la vocación agrícola del país y el desperdicio de sus residuos. La biomasa utilizada en la planta BioFlex I en Alagoas es paja de caña de azúcar que se deja en el campo, pero ya probamos más de 30 variedades de biomasa en campañas a gran escala en nuestro centro de investigación en Thomaston, Estados Unidos.

IV.– Como defensora de la sostenibilidad, ¿qué caminos señala la empresa a la industria brasileña en términos de inspiración, innovación y uso de la biomasa nacional?

BG.– Brasil es una potencia agrícola que tiene la ventaja de tener una matriz energética limpia. Estamos, por naturaleza, dedicados a liderar la transición energética como país y con potencial impacto global. El camino de GranBio de valorizar la biomasa como fuente de energía limpia ya lo están recorriendo muchas empresas brasileñas, líderes en sus sectores de actuación, como las industrias de etanol, celulosa y papel y energía.

IV.– ¿Cómo podemos contribuir como industria, sociedad y consumidores para un futuro más sostenible?

BG.– La industria tiene el poder de liderar la transición energética hacia una economía baja en carbono. Como sociedad y consumidores, podemos estar atentos en nuestro actuar del día a día: consumiendo productos sostenibles, y exigiendo – como ciudadanos, accionistas, votantes y consumidores – que comerciantes, industriales, congresistas y alcaldes se comprometan y rindan cuentas de sus acciones y consecuencias para un futuro más sostenible.

IV.– El Instituto Inspirare pretende despertar la innovación en iniciativas empresariales, políticas públicas, programas e inversiones que mejoren la educación en Brasil. ¿Qué nos puedes comentar sobre eso?

BG.– Inspirare promueve la innovación en los frentes público y privado de la educación en Brasil. Promovemos alianzas con otros institutos para crear y difundir herramientas digitales, sitios web, advocacy e iniciativas emprendedoras. Invertimos capital semilla* en más de 25 iniciativas o empresas innovadoras del sector educativo, que enfrenta déficits en Brasil.

* Capital semilla – o seed money – es un tipo de inversión que se realiza en empresas que acaban de iniciar sus actividades y que tienen, en algunos casos, ideas aún incipientes.